Alrededor del 21 de junio, el sol alcanza su punto más alto sobre el horizonte. Es el día más largo del año, el momento en que la luz dura más y la oscuridad menos. Un hecho astronómico preciso, repetido cada año con exactitud milimétrica. Y sin embargo, durante milenios, casi ninguna cultura lo ha dejado pasar en silencio.
La pregunta no es por qué lo celebraba...