Ghariba pagaba el alquiler. El tipo que le subarrendaba la vivienda se quedaba con el dinero. Y la que ha terminado desahuciada, junto a su hijo de nueve años, es ella.
Llevaba más de tres años esperando una vivienda de emergencia. Para encontrarle un techo, las administraciones no han tenido tanta prisa. Para echarla, aparecieron seis furgonetas de los Moss...