En 1950, cuando se publicó Crónicas marcianas, Ray Bradbury imaginó que en octubre de 2026 los primeros cohetes aterrizaban en el planeta rojo llevando a los únicos –privilegiados– sobrevivientes de la gran catástrofe. En un arrebato reflexivo, uno de los recién llegados, le dice a su familia:
—La vida en la Tierra nunca fue nada bueno. La ciencia se nos ad...