Son las 3 a.m., y en la pantalla están los créditos al final de un capítulo de tu serie favorita. Este escenario es más común de lo que se piensa. Un estudio sugiere que devorar temporadas sin control es el síntoma de una soledad profunda y silenciosa.
Los maratones de series se ha normalizado, pero el brillo del televisor suele ser el único refugio...