Quince días de huelga de hambre, presos con la salud deteriorada, familias sometidas a restricciones y una decisión de Naciones Unidas de 2023 que sigue sin traducirse en su liberación. Ayer volvimos a hablar de Gdeim Izik. Y quizá precisamente porque el asunto empieza a repetirse conviene insistir: lo verdaderamente grave sería acostumbrarse. LA LECTURA...
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