Mis secretos están infestados de deseo. Sus anhelos están empapados de sangre.
De niña, la muerte me encontró y se aferró a mi alma. Nadie sabe el monstruo que floreció en mi interior esa horrible noche. Me convertí en un fantasma, me escondí del mundo para que nadie pudiera descubrir el macabro deseo que albergo.
Hasta que él me vio.
Thatcher Alexander P...