Gabriela siempre ha sido la más sensata de sus amigas: tranquila, sencilla y con una firme convicción de que los tatuajes no son para ella. ¿Quién se iba a imaginar que despertaría la mañana después de la boda de su mejor amiga sin recuerdos de la noche anterior y una frase tatuada en su piel?
Desesperada por entender qué pasó, averiguará que un chico desconocido lleva...