La altitud modifica de manera directa y contundente las condiciones en las que se disputan las carreras de esquí de fondo. A partir de los 1 500 metros sobre el nivel del mar, la menor presión de oxígeno obliga al organismo a trabajar en déficit, y en altitudes de 1 800–2 000 metros el consumo máximo de oxígeno puede caer entre un 8 % y un 12 %, lo que reduce la velocidad sos...