Romina siempre creyó que sus rizos eran un problema, hasta que una noche su osito Ro le enseñó que no necesitaban cambiar, solo los cuidados adecuados.
En este cuento infantil sobre autoestima y aceptación, descubrirás una historia que invita a niñas y niños a valorar aquello que los hace únicos y a recordar que cada diferencia merece ser querida.