En Lucas 9:57, el Señor va camino a Jerusalén para sufrir y morir. Mientras Él va por “el camino” hacia ese destino, un hombre se le acerca y le dice al Señor que lo seguirá adondequiera que vaya.
Podemos concluir con bastante claridad que este hombre es un creyente. Cree que Jesús es el Cristo y ahora quiere seguirlo en discipulado. Como la mayoría de los lectores...
