El 23 de diciembre de 1985, Raymond Belknap y James Vance, dos jóvenes de Nevada, protagonizaron un intento de suicidio que años después llevaría a Judas Priest a uno de los juicios más insólitos de la historia del rock.
Ambos habían pasado varias horas escuchando Stained Class, álbum que la banda británica había publicado en 1978. Luego se dirigieron a un patio de jue...