Corría el año 2000 y un evento internacional marcó la vida de Mery Viciedo Álvarez: la forma de rematar los hilos cortados no la había visto nunca antes.
Su amor por los tejidos y los bordados desencadenó una curiosidad que la llevó a investigar y, como se dice en buen cubano, a «dar vueltas», caminar, tocar puertas y preguntar en todos lados.
La respuesta...