El ministerio que la iglesia no cuenta
Cierra los ojos un segundo y responde: ¿quién te enseñó a orar? No quién te enseñó doctrina, ni quién te bautizó. Quién te enseñó a orar esas primeras palabras, la primera vez que juntaste las manos. Para muchos de nosotros la respuesta no lleva título ni credencial. Es una abuela. Una mamá. Una tía. Al...