Hidratar los pies una o dos veces al día es lo más recomendado cuando la piel tiende a resecarse de forma habitual. Una aplicación diaria suele ser suficiente para unos pies secos, mientras que puede ser necesario aumentar la frecuencia si la piel está muy seca, dañada o presenta tendencia a que los talones se agrieten.
La constancia es más importante ...