Siempre que se escucha la “parábola de la viña” nos inquietamos. Nosotros no la hubiésemos contado así. Y nos atrevemos a pensar que de ella brota un cierto aire de injusticia… Lo justo -decimos- hubiera sido que a los que trabajaron más horas, se les hubiese pagado un sueldo mayor. Y creemos que el dueño de la viña obró injustamente.
Cuando lo que quiere Jesús es que ...