Durante décadas, las reglas tributarias internacionales fueron diseñadas para una economía muy distinta a la actual. En ese mundo, las empresas producían bienes físicos, tenían fábricas y oficinas en los países donde realizaban sus actividades económicas. Por eso, identificar dónde debían pagar impuestos era relativamente sencillo.
Pero la economía cambió. Pensemos en ...