Empieza el curso, aparecen los libros, los horarios, los mensajes del instituto y las conversaciones familiares sobre “este año hay que ponerse las pilas”. Y entonces tu hijo adolescente suelta una frase inesperada: “me da igual”.
Me da igual el curso. Me dan igual las notas. Me da igual repetir. Me da igual todo.
La reacción inmediata s...