Limpiar el lavavajillas es lo último en lo que pensamos, precisamente porque es la máquina que limpia. Pero las señales acaban llegando: vasos que salen empañados, un olor agrio al abrir la puerta, restos blancos en la vajilla. Nada de eso es culpa del detergente. Es la máquina pidiendo un repaso.
La buena noticia: es la limpieza más agradecida de la cocina. Con áci...