La pechuga de pollo que aún estando en la nevera, cambia de color y adquiere un olor desagradable debe tirarse a la basura inmediatamente. El cambio de color y de olor de cualquier alimento es una evidencia científica que asegura que ese alimento ha sufrido una transformación química.
El autor es doctor en ciencias químicas. Reside en Santiago de los Caballeros.En el ...