Un cliente pide exactamente la misma comida. El restaurante vende 30 euros. A primera vista, el resultado debería ser parecido tanto si consume en una mesa como si recoge el pedido o lo recibe en casa. Pero no tiene por qué ser así.
En sala aparecen costes asociados al servicio y a la ocupación del espacio. En take away entran en juego el packaging y la preparación del...