Pura magia. La hora (al amanecer), el escenario (el mar y la playa), la pólvora (con un centenar de tiradores), la historia (con embajada en valenciano), la luz (propia del Mediterráneo), el colorido (con las vestimentas de cargos festeros y tropas de ambos mandos), y la música (siempre presente), han vuelto a convertir en puro espectáculo para todos los sentidos e...